Un paciente de Bonares, convencido de que tenía cáncer de
colon tras consultar Google, desató el caos en el centro de salud local al
descubrir que su “diagnóstico” era en realidad una botella de Lanjaron alojada
en su recto. Entre gritos, folletos de Herbalife y gestos de indignación, dejó
boquiabiertos a médicos, técnicos y pacientes.
Lo que empezó como una visita rutinaria al médico de familia
en Bonares terminó convirtiéndose en un espectáculo digno de un titular viral.
Un paciente, convencido de que padecía cáncer de colon tras consultar sus
síntomas en Google, se enfrentó al personal sanitario de manera poco
convencional.
Según testigos, tras que el médico determinara que su
“diagnóstico online” era en realidad un objeto alojado en su recto –una botella
de Lanjaron–, el paciente decidió manifestar su frustración de manera extrema:
se desnudó parcialmente, se sentó en el mostrador y, entre folletos de
Herbalife que agarró con evidente rabia, proclamó que Google le había dado la
verdad y que él no se había metido nada.
Concha, una paciente que pasaba por allí, comentó:
"Sigo sin comprender por qué cogió los folletos de Herbalife".
El incidente ha encendido las alarmas entre sindicatos, que
recuerdan la creciente exposición de los profesionales sanitarios a situaciones
irracionales y la necesidad de protegerlos ante hechos inesperados.
El centro de salud de Bonares ha asegurado que mantiene sus
protocolos de seguridad para garantizar la integridad de pacientes y personal,
aunque admiten que algunos días “ni el manual más completo prevé la creatividad
humana”.
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