Las autoridades sanitarias han lanzado la alerta y
recomiendan a los padres extremar precauciones: no dejar a los pequeños
restregarse entre ellos y evitar el contacto directo en patios y parques.
José Luis Zapatero, científico y epidemiólogo especializado
en fauna capilar, ha descartado los remedios caseros tradicionales. “Ningún
mejunje de la abuela funciona, solo los productos de farmacia”, afirmó con
contundencia.
Sin embargo, el experto reveló un método alternativo “poco
ortodoxo” que asegura tener eficacia:
“Si se le grita a la cabeza del niño durante un buen rato,
los piojos se marean, sueltan el pelo y caen por sí solos. Luego, en la ducha,
aparecen flotando como si fueran barquitos”.
Mientras tanto, en Los Rosales algunos vecinos han empezado
a colgar carteles de “Se busca liendre”, y no se descarta que la
barriada termine declarada zona de emergencia capilar.
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