El pasado miércoles, la A-49 a la altura de Chucena
quedó cortada de manera indefinida tras la aparición de un socavón de seis
metros de profundidad, causado por un accidente fuera de lo común: un
turismo autónomo chocó contra un camión de gasolina vacío, que volcó liberando
gases suficientes para generar una onda expansiva que hundió el pavimento.
Tras una semana de obras en tiempo récord, el agujero
ha sido rellenado con vigas del Muelle del Tinto, seguido de una capa de
grava, agua y la misteriosa sustancia x, y finalmente asfalto. La
carretera ya está abierta al tráfico, dejando atrás una de las imágenes más
surrealistas del verano en Huelva.
El señor Cárdenas, delegado de la DGT en Huelva, no
ocultó su descontento por no haberse seguido su plan:
“Mi idea era mucho mejor, ¿a ver qué pasará ahí? Y, sobre
todo, ¿qué es la sustancia x?”
El socavón ya es historia, aunque muchos conductores todavía
miran con recelo la A-49, preguntándose si la sustancia x traerá
sorpresas inesperadas.
Para la suerte de algunos turistas sevillanos que tenían
algunos días más en septiembre han podido y podrán volver a sus casa por la
autopista.
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