Lo que parecía un milagro hidrológico se ha destapado
como un auténtico “engaño acuático”. Varios embalses de la provincia estarían
siendo rellenados, no con lluvia, sino con cientos de litros de agua mineral
San Joaquín comprada en supermercados de la zona.
Según las pesquisas, un grupo de hombres obsesionados con
las gráficas de embalses.net habría desarrollado una peligrosa adicción:
mejorar los porcentajes de agua de la provincia a toda costa. Para ello,
cargaban remolques con garrafas compradas en el Covirán y, a las 2:47 de la
madrugada, las volcaban discretamente en los pantanos para “rascar” unas
décimas.
El plan se destapó gracias a Juan José, vecino de
Manzanilla, conocido por reciclar botellas y transformarlas en bancos para su
pueblo. En apenas una semana multiplicó por 100 la producción de banquitos de
plástico, algo que despertó las sospechas: “No había manera humana de que ese
hombre bebiera miles de litros en tan poco tiempo”, explicó un testigo.
Aunque la maniobra ha causado furor entre los fanáticos de
las estadísticas, las autoridades recuerdan que rellenar embalses con agua
embotellada, además de surrealista, es ilegal, y podría acarrear sanciones
por malversación de recursos hídricos, fraude de datos y uso indebido del bizum
en Covirán.
Por ahora, la provincia sigue liderando las gráficas, pero
con un sabor un tanto sospechoso a agua mineral.
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