La historia de Angelina, la abuela de Cortegana condenada
por organizar un botellón de leche y galletas, da un nuevo giro: ha logrado
fugarse de la cárcel de Huelva tras sobornar a funcionarios con bizcocho
casero. La anciana, convertida en heroína popular, está ahora en busca y
captura.
Huelva, 11 de septiembre de 2025. – Lo que parecía un caso
cerrado ha dado un giro inesperado. Angelina, la abuela de 72 años de Cortegana
condenada a 20 años de prisión por organizar un “botellón” de leche y galletas
frente a su casa, ha logrado fugarse del centro penitenciario de Huelva.
Según fuentes internas, la anciana habría sobornado a tres
funcionarios de prisiones con bizcocho de yogur y galletas caseras. “No pudimos
resistirnos, estaban blanditas por dentro y crujientes por fuera”, declaró uno
de los guardias arrepentidos, que ahora se enfrenta a una investigación
disciplinaria.
Las grabaciones de las cámaras de seguridad muestran cómo
Angelina repartía generosos trozos de bizcocho entre presas y trabajadores, lo
que le permitió ganarse apoyos a izquierda y derecha. Finalmente, habría
conseguido camuflarse como una visita en el módulo masculino y salir de la
cárcel caminando “con la frente bien alta y una galleta dinosaurio en la mano”.
En estos momentos pesa sobre ella una orden de búsqueda y
captura. Sin embargo, la indignación popular sigue creciendo, pues gran parte
de la ciudadanía considera desproporcionada la condena original. Algunos
colectivos ya han declarado que “si hay que esconder a la abuela, se esconde”.
La Policía Nacional ha pedido colaboración ciudadana, aunque
en voz baja reconocen que detener a la organizadora del botellón de leche “no
es exactamente una prioridad nacional”.
Mientras tanto, la incógnita persiste: ¿Dónde está Angelina? ¿Habrá vuelto a organizar meriendas clandestinas? Lo único seguro es que, a partir de ahora, cualquier reunión con galletas y leche será objeto de sospecha.
Comentarios
Publicar un comentario