Un joven con sombrero, supuestamente fan de One Piece,
ha robado la réplica de La Pinta en el Muelle de las Carabelas y ha
zarpado rumbo desconocido con un ciervo como tripulante. La Guardia Costera
advierte que podría estar reclutando piratas por la costa onubense.
La pasada madrugada, a las 2:47 horas, un suceso insólito
dejó perplejos a los responsables del Muelle de las Carabelas. Un joven de
complexión delgada, moreno, vestido con ropas sueltas y portando un sombrero, con
una pala, abrió un boquete en la lengua de tierra que separa el río Tinto del
recinto y, sin pensárselo dos veces, abordó la recreación del histórico barco La
Pinta.
Lo que parecía un acto de gamberrismo fue un paso más allá
cuando, según las cámaras de seguridad, el individuo subió a bordo acompañado
de un ciervo. Tras arriar velas –que se suponían decorativas–, el improvisado
marinero zarpó rumbo a la desembocadura del río y, posiblemente, hacia el
Atlántico.
La directora del Muelle, la señora Pazos, mostró esta mañana
su preocupación:
“Ese barco es una recreación, no funciona la mayoría de las
cosas. Ya han pasado más de seis horas; puede estar hundiéndose en pleno
Atlántico, si es que ha llegado hasta allí”.
Mientras tanto, la Guardia Costera ha iniciado un
dispositivo de rastreo. Según fuentes internas, no descartan que el autor sea
“un fanático de One Piece, la serie japonesa de piratas”, teoría avalada
por su indumentaria y por la extraña presencia del ciervo, posible guiño a un
personaje del anime.
El jefe de la Guardia Costera lanzó una advertencia a los
pueblos costeros:
“Creemos que podría estar buscando compañeros para su
tripulación: un espadachín, una navegante, un cocinero y un político o
mentiroso. Sospechamos que puede ir a por Pedro Sánchez”.
Con el barco rumbo desconocido y un ciervo como grumete, la
historia del Muelle de las Carabelas suma un nuevo capítulo que ni el mismísimo
Cristóbal Colón habría podido imaginar.
Comentarios
Publicar un comentario