Las costas de Matalascañas han recibido un visitante
muy peculiar: el tiburón blanco más pequeño del mundo, que mide apenas 30
centímetros debido a un caso de enanismo. Aunque no era joven, su tamaño
diminuto ha causado sensación entre bañistas y curiosos.
El pequeño escualo se alimentará de peces pequeños y ha
causado preocupación por cómo llegó hasta aquí. Según los expertos, el tiburón tragó
un plug con un diamante rojo que algún/a sevillano/a había olvidado en la
playa, lo que pudo haber dificultado su crecimiento y provocó su enanismo.
Finalmente, la marea lo devolvió a la costa, dejando a los
vecinos y turistas atónitos ante este curioso ejemplar. Ahora, el tiburón más
diminuto del mundo es la nueva sensación de Matalascañas… y probablemente la
primera vez que un plug acaba siendo protagonista de una nota de prensa marina.
Comentarios
Publicar un comentario